viernes, 13 de enero de 2012

Don't give up!

Mi vértigo, mi hermano y yo nos fuimos de concierto. Nos lo pasamos en grande, fue un concierto lleno de recuerdos y para qué voy a tardar más en decirlo: no le vi. Tuve un par de visiones ficticias, acompañadas de sus correspondientes mini-saltos de corazón, pero esto siempre sucede cuando han pasado más de X semanas desde el acontecimiento. Que levante la mano la guapa ( o el guapo ) que no se haya cruzado con alguien parecido a ESA persona por la calle y no haya dado un respingo!
No os penséis que no usé estrategias.. hice todo lo que estuvo a mi alcance: paseos al baño, intentos de colarme en pista ( pero esto ya es deporte de riesgo ;) ) y alquiler de prismáticos. XD. Como lo oís. Para los desgraciados que estábamos casi colgados del techo, porque ya os digo yo que entre esa altura y el techo no hay tanta distancia, optábamos al alquiler de unos maravillosos prismáticos para otear el horizonte. Que si. Estuve escaneando al público. Lo juro. Pero el tema era difícil y no conseguí ver a mi Groupie.
Eso no quita que la ilusión es un sentimiento que no se pierde nunca y yo sigo creyendo, al igual que creía firmemente en otros temas que se han cumplido, que voy a volver a ver al Groupie.
Mientras ese momento no llega, seguiré con mis rutinas conciertiles, con mis rutas de bares y con mis historias.
Y a la vez que escribo esto, suena Don't Give Up de We Are Standard. El que me diga que el mundo no está lleno de señales, es un amargado. He dicho!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Vértigo

Eso es lo que he sentido desde aquella noche que Amparo y yo nos fuimos de fiesta. Mariposas en la barriga, nervios ( a ratos ) durante algunos días, emoción al revivir ciertos momentos... y parecía que ya había pasado y que todo volvía a la tranquilidad, pero no. Ese sentimiento, ha vuelto.

Esa noche, nos fuimos a uno de los sitios más indies de nuestra ciudad. A mi me encanta la música y últimamente salgo más a conciertos que de fiesta. Aquella noche decidimos ir allí por casualidad. De hecho, estuvimos antes en otra discoteca vecina y como aquello era una pinacoteca, nos fuimos. Estaba yo hablando con un irlandés ( y no es un chiste ;) ) y le vi de refilón. Un chico con traje. Uau. Pasé el escáner y los zapatos molaban. Uuuaauu. Pasará de mi. No. Se para. Me habla. Hablamos y saltaron chispas. Estará sintiendo lo mismo que yo? La noche acaba como os podéis imaginar. Siempre he sido bastante prudente pero aquella noche decidí que no podía perdérmelo. No entraremos en detalles ( que no quiero que este blog se transforme en un Diario de Bridget Jones, que podría.. ) pero fue genial, perfecto. Aquí la lista, la espabilada, la misteriosa, la mujer de hielo.. no di mi teléfono. Tampoco quise el suyo, lo ofreció indirectamente, pero me entró el miedo.

Miedo a qué? A sufrir, a no ser correspondida al 100%, a tener que empezar de cero, a tener que olvidar. Para mi, en este mundo hay dos clases de personas: las que están destinadas a amar y las que están destinadas a ser amadas. Yo formo parte claramente del primer grupo. Ojo, no es una queja.

Y vértigo por qué aún? Porque esa noche el Groupie ( le llamaremos así, ahora veréis porqué ) y yo comparamos agendas concierteras. Y coincidían bastante en el pasado y en una fecha que aún estaba por llegar. Esa fecha es mañana. Es tremendamente difícil que nos veamos entre 24.000 personas pero yo creo que hay una posibilidad. Y como optimista creo firmemente en ella.

Me verá? Le veré? Sea lo que sea, os lo contaré. De momento, una infusión de melisa y tila y.. buenas noches. ;)

martes, 18 de octubre de 2011

En el Amor como en la Moda, Todo Vuelve


A él vamos a llamarle Rick, como al de Casablanca (que no tiene nada que ver con nuestra historia, pero me gusta)


Corría el verano de 2004, cuando una Amparo bastante más inocente que hoy, estaba en plenos exámenes de la universidad, preparándose para pasar el verano trabajando en Londres y bastante enganchada a los chats. 


Una tarde conoció a Rick en uno de esos chats. Surgió la complicidad (todas recordamos nuestra época Messenger y lo fácil que es flitear sin que te vean...) y quedamos. Amor a primera vista tú. No es que Rick fuera increíblemente guapo pero me sedujo en un plis plas.


Empezamos a quedar cada día, durante los 20 días que faltaban para que yo me fuera a Londres. Como os he dicho, por aquel entonces era bastante más inocente y de los besitos no pasamos (ojo, tampoco era virgen ni tonta). La menda se fue a Londres a currar. 


Comunicación hubo poca durante los dos meses que duró la (des)aventura londinense pero, aunque no nos habíamos prometido amor eterno ni esas chorradas que se suelen decir los amores adolescentes, me pasé el verano soñando con él... Para nada. El día antes de volver a casa me dice que está con una chica. Shiiiiiit... Os juro que me cagué en todo, pero me propuse seguir siendo su amiga y sólo amiga. Total, no podía hacer más y tampoco es que nos conociéramos desde hacía tanto. 


En nuestra ciudad seguimos quedando, viéndonos más o menos una vez a la semana y durante 4 ó 5 meses no pasó nada. Hasta mi fiesta de graduación. Maltido el momento en que se me ocurrió invitarlo... Él, borracho, me buscaba, y yo, aún más borracha, conseguí resistirme.


Eso dio pie a que yo solicitara plaza en una universidad extranjera para irme un año fuera. No soportaba seguir cerca suyo sin tenerle. 


No volvimos a vernos hasta el día en que le dije que me habían aceptado en la universidad y que me iba. Salimos los dos solos de noche y podéis imaginaros lo que pasó, ¿no? Eh, tampoco os paséis, no llegamos a la cama, que ya os he repetido que era muy inocente!


Después nos vimos algunas veces más y nos enrollamos sin llegar a mayores. A todo esto, él seguía con su novia. Sobra decir que la situación no era ideal para nadie. No estoy orgullosa de lo que hice, pero no pude evitarlo. Enamorada hasta la médula estaba... 


Así pasó el verano y en Septiembre me fui. Me fui y conocí al famoso Wall-E (es al él a quien me refieron en posts anteriores)


Pasaron 2 años y medio sin ver a Rick (cuando terminé la universidad me quedé trabajando fuera). Conversaciones esporádicas por MSN y poco más, hasta que una vez le avisé de que venía y me vino a buscar al aeropuerto. Nos vimos, me tiró los trastos, yo ni caso, él seguía con su novia, yo estaba con Wall-E... Pasamos un rato hablando y al cabo de tres días me dijo que la había dejado. Se había dado cuenta de que seguía enamorado de mí y no podía estar más con ella. Yo pensé, vas 3 años tarde chaval. 


Desde entonces no hemos perdido del todo el contacto. Uno de los dos emerge del silencio al cabo de unas semanas sin decirnos nada y nos vemos un par de veces al año.


Nos volvimos a ver este sábado. No pasó nada pero recobramos la complicidad. Y como dato curioso, mi cerebro debe estar produciendo endorfinas por un tubo. Llevaba dos semanas con un mono de chocolate espectacular, lo comía a todas horas. Desde el sábado, no lo necesito.


Seguirá...

lunes, 3 de octubre de 2011

De bajones y subidones

Amparo anda de bajón.


Y vosotros diréis: y a mi qué? Amparo es la parte menos mediática de este blog. Audrey ( la autora de este post ) se pasea por la blogoesfera a su gusto y comenta. Amparo también pasea, pero por otro tipo de blogs. ;) Lo que empezó siendo una aventura de cuatro, acabó siendo ( y ya nos lo olíamos desde el principio ) una de dos. No está mal, nos gusta tal y como ha ido hasta ahora ( vale, podíamos escribir más).


Aclaraciones aparte, Amparo es una de mis mejores amigas. A lo largo de muchos años, ella me ha acompañado en la distancia y en la cercanía, en los cafés, en las compras, en mis debates sobre mi vida, en las decepciones, en las alegrías y me ha hecho crecer como persona. Es por eso y por muchas cosas más que me duele verla así, pequeñita y hecha un ovillo de pensamientos cruzados. Ella es maravillosa, no sólo eso, es muchos adjetivos más. Por poner algún ejemplo, ella es..

- Emprendedora: tiene la capacidad de innovar y de atreverse con muchos temas en los que destaca, además, su punto obsesivo hace que llegue allá dónde se proponga.

- Elegante: en eso lo admiro. Puede llevar unos simples tejanos y una camiseta, que sabrá ponerle el punto chic que tiene innato.

- Trabajadora: no le gana nadie a apasionada y currante en cualquier trabajo que elija, propone, se forma por su cuenta y se interesa por todo lo que se pueda mejorar.

- Inteligente: sabe elegir qué camino y qué decisión tomar en cada momento. Además es un coquito en Marketing y en idiomas.

- Discreta: guarda un secreto como nadie. Y cuando le cuentas algo que de verdad te preocupa o te angustia, pone toda la atención del mundo en lo que le cuentas y ni cambia de tema ni te mete prisa en que acabes.

- Tenaz: llegará allí dónde se proponga, porque es cabezota como ella sola y le cueste lo que le cueste, si tiene ganas de hacerlo, lo conseguirá.

Podría estar horas hablando de ella, pero no quiero alargar este post más de la cuenta. Sólo quiero que vea luz dónde ahora hay oscuridad y que piense, que tarde o temprano, todo se arregla. Seguro.

Amparo, arriba!! =)

lunes, 2 de mayo de 2011

Hablar ayuda.

Vaya, vaya, ha habido movimiento y mucho feedback desde la última vez que escribí... Me gusta saber que no estoy sola en esta situación, aunque sea egoísta decirlo.

En fin, si os estábais preguntando si ya he dejado al susodicho o no... Pues no, sigo con él. Ahhh... cosas de la vida y del amor...

En el post anterior me preguntaba dónde está el límite porque por mucho que quieras a una persona, la convivencia lo cambia todo y si no hay cosas en común es difícil de sobrevivir.

Pero hablar ayuda. Y si se habla con la persona con la que se tiene el problema, ¡aún más!

Resulta que nunca habíamos tocado el tema. Yo se lo había cascado todo a Audrey, lo había puesto por escrito aquí pero ni mú a él...

Hasta que llegó LA BRONCA. Bueno, a decir verdad, una de ellas. Normalmente, y durante los más de 5 años que llevamos juntos, no he sido capaz de discutir. Me bloqueo. Literalmente mi garganta se hace un nudo y soy incapaz de articular palabra. Con lo cual, me siento impotente y me pongo a llorar. En lugar de Amparo podría llamarme Magdalena y haría más justicia a mi persona.

Pero Ese Día el universo debió decidir que ya era mi turno de abrir la boca y vaya si lo hice... Y al final, de muy buenas maneras llegamos a la conclusión de que los dos sentimos exactamente lo mismo: que hemos perdido la chispa. El uno por el otro nos hemos dejado llevar por una rutina que se retroalimenta en un círculo vicioso interminable. Pero es recuperable.

Hemos quedado en que no queremos separarnos, queremos (seguir) luchando, reconquistarnos y desafiar la teoría de las afinidades.

Yo cocino menos y hago más deporte (no, todavía no se nota). Él cocina más y me ayuda mucho a ponerme las pilas con la casa y se ha comprometido a venir de paseo conmigo (siempre y cuando fijemos un objetivo previo, por ejemplo, vamos a ir a X sitio, para no deambular sin rumbo y que se ralle).








Pues eso, que hablar ayuda.

Pronto más y espero que mejor!

lunes, 28 de febrero de 2011

¿Dónde está el límite?

(Escribe Amparo)

No hablo de límite de aguante, sino el límite de afinidad. Hasta qué punto puedes estar con alguien con quien no compartes más que la cama y algunas risas. Ah, y ahora el trabajo, porque como idiota, vas y le consigues una entrevista en tu empresa y tu jefe, que es tan bueno, va y le coge.

Pero veamos, llega el fin de semana y a ver si encontráis las 7 diferencias...

Mi plan del fin de semana:
- Sábado por la mañana: Compra y preparar la comida
- Sábado por la tarde: Supermercado (+ compra) y limpieza + bloggear
- Sábado por la noche: Preparar la cena, peli en casa y, de vez en cuando, muuuuy de vez en cuando, salir a tomar algo
- Domingo por la mañana: Limpieza + preparar la comida
- Domingo por la tarde: o vaguear en casa o vaguear en casa de mis padres

El suyo:
- Sábado por la mañana: O dormir o jugar a futbol
- Sábado por la tarde: Ver los partidos de la liga inglesa
- Sábado por la noche: Terminar de ver los resúmenes de futbol de todas las ligas del mundo + Peli en casa
- Domingo por la mañana: O dormir o matarse en el gimnasio
- Domingo por la tarde: Ver más partidos de futbol o echar la siesta

¿¿¿???

Vale, de vez en cuando le da la vena de limpiar y entonces es peor que yo, peeeero limpia lo suyo! En fin, la casa nunca está como a mí me gustaría que estuviera (que sería poder recibir a mi señora Madre en cualquier momento) pero ese no es el gran problema.

El gran problema es ¿qué coño hacemos juntos? ¿Qué tenemos en común?

Si a mí me apetece pasar un finde fuera, la pega es el dinero (recién acaba de empezar a currar y gana menos que yo, con lo que siempre va corto de pasta).

Si a mí me apetece dar un paseo, la pega es que se aburre, no le gusta caminar por caminar.

Si a mí me apetece invitar a amigos a casa, puedo hacerlo pero sé que va a ser un antisocial que se va a quedar en el sofá espachurrao con su ordenador y los cascos (viendo o leyendo futbol, claro está).

Si le digo de salir con mis amigos, entonces también se aburre porque todo el mundo habla a la vez y bla bla bla...

En fin, que si salgo, salgo sola. Siempre.

Luego veo parejas por ahí que hacen cosas juntos y yo pienso "Joooo". O lo peor! Conozco a un tío con el que tengo un montón de afinidades y ya empiezan las comparaciones, que como siempre son odiosas me dejan confundida. Si lo comparo tanto, ¿no debería cambiarlo?

En 5 años he tenido conexiones mágicas, de esas que te dejan mariposas en el estómago, con al menos 5 tíos, así a bote pronto. Eso no significa que me enamorara de esos tíos, pero sí hubo una chispa que con él me falta.

Y no sé cómo he llegado a este punto. Él no sospecha nada, yo nunca le he reprochado nada (porque ya desde el principio sabía cómo era, las cartas estaban sobre la mesa y yo aposté por ellas). No me siento capaz de dejarle, pero fantaseo con encontrar a alguien con quien compartir más. Salir, pasear, viajar...

¿Dónde está el límite?

viernes, 2 de octubre de 2009

Buff..


Qué tal chicas? Esto está más muerto que muerto!!! No sé si es porque Amparo prepara un nuevo blog, porque ha vuelto la rutina a nuestras vidas, porque el otoño ya está aquí.. ( aunque por temperatura no lo parezca ) no sé.
Después de un domingo de p.pena por culpa de una celebración que ya pintaba mal y que acabó siendo lo peor ( prometo un post sobre este acontecimiento y la fe.. pista: va relacionado con la religión), la semana no ha ido mejor.
Volví a mis clases de alemán, donde hace dos años conocí a tres personas que me han aportado muchísimo y que considero buenas amigas. Pero esta vez fui sola. Dos de ellas repiten y la que pasó de curso, pasa a vivir a Londres ( vaya por dios..) a vivir durante dos largos años. Me sentí extraña, desubicada y melancólica. Un curso difícil, con muuuchas exposiciones orales ( me dan pánico ) y con esa sensación de vacío en el cuerpo.
Se acabó el horario de verano, es decir, los jueves vuelvo a trabajar por las tardes y el viernes se alarga un cuarto de hora más. Para colmo hemos tenido reunión en la oficina, para taladrarnos, una vez más, con la mala situación del sector, del país y de su madre. No me gusta oir estas cosas por mucho que nuestro Súper Coco ( el director ) sea una de las personas más optimistas y entusiastas que he llegado a conocer jamás. Aunque sepa que me valoran, que por ellos me quedaba para siempre, no se me va de la cabeza que el mío, es un trabajo temporal. Y me tranquiliza bastante.
El broche final de la semana son las constantes peleas/ discusiones con mis padres. Que si no ahorro, que si como demasiado, que si me estoy engordando, que si me mire al espejo ( nota al pie: mi jefa dice que no como nada, que no entiende como engordo ¿?¿?¿?¿? ), que si me plantee otros objetivos en la vida.. a lo que a esto último exploté con mi madre. La discusión fue tremenda. Dije la verdad: que mi objetivo primordial en la vida no era ni casarme ni tener hijos, que simplemente era ser feliz y saber batallar todo lo que viniera. Que, obviamente, quería vivir en BCN, que no me daba para irme sola y que no me iban a conceder a mi una hipoteca ni de coña. A lo que dije que para las cosas importantes había estado sola y que cuando he tenido un problema, lo he arreglado yo. Y estoy cansada.. de discutir por las mismas cosas, de tener que poner buena cara cenando, y que todo me parezca bien, de recibir broncas por quejarme y de oirlos chillar / hablar alto a partir de las 22.30-23h ( hora en la que NECESITO calma absoluta).
Así que nada, hoy, como cada viernes, cenaré con mis amigas, quizás saldré ( no tengo ganas) y.. mañana será sábado y pasado domingo y pasado lunes..
Necesito metas nuevas, pero originales, de esas que sólo se me ocurrían a mi.. y no las que quiere mi madre.
Qué Hace Así Una Chica Como Tú © 2008 | Coded by Randomness | Illustration by Wai | Design by betterinpink!